miércoles, 28 de julio de 2010

TE QUIERO

Ni palacios orientales
de seda persa alfombrados,
ni mil y un cuento inspirados
en leyendas ancestrales.

Ni edificios señoriales
de campiña circundados,
ni alazanes adiestrados
para los ocios campales.

Ni metal de plata y oro,
que, alhaja de fantasía,
labre cincel de joyero.

Sólo un pequeño tesoro
de pretendida poesía
con el lema de “te quiero”.